Así nos ve, Isabel Martí:
Un bebé lo cambia todo. Eso nadie lo puede negar. Por eso los reportajes de recién nacido no reflejan solo el aspecto que tiene el bebé en el inicio de su vida. Son la captura de ese antes y después, el momento irrepetible en que todo empieza.
No es difícil que un recién nacido inspire ternura pero conseguir que se sienta cómodo y sea, en las fotos, el bebé confiado que sus padres ven en la intimidad, es marca de la casa Carrillo. Lo observa todo, hasta el último detalle: la climatización de la sala, la intensidad de la luz, el sonido suave que dé confianza al bebé y, por supuesto, la cercanía de mamá y papá.
No hay prisa, porque la sesión es un juego, un momento de convivencia familiar. No sucede nada extraordinario, al contrario, sólo esos detalles con los que el bebé nos roba el corazón, detalles que suceden todos los días, esas cosas que singularizan a nuestr@ hij@ pero que suceden normalmente lejos de la cámara del profesional. El reto es hacer que sucedan ante el objetivo.
Es, sencillamente, ternura.




